Los mecanismos de acción de la NAC para estas indicaciones incluyen efectos mucolíticos, antioxidantes e inmunomoduladores. La NAC se recomienda para el tratamiento de condiciones respiratorias agudas en un rango de pacientes de adultos a niños.
La NAC se desarrolló y se usó en primera instancia como mucolítico para enfermedades respiratorias, pero las investigaciones subsecuentes revelaron sus propiedades antioxidantes. Por ende, también es efectiva para reducir el estrés oxidativo y la inflamación oxidante en las vías respiratorias y pulmones, producidos por el humo de cigarro o la polución aérea. |